01 julio 2016

Luna de miel en Cuba. Parte 2. Mis imprescindibles.

El post de esta semana en el blog, y el de la semana pasada, va dedicado a aquellos/as novios y novias que, tras la boda, se marchan de viaje de luna de miel Cuba. He estado allí durante 7 noches y 9 días de viaje, un viaje en grupo, haciendo un combinado de La Habana y Varadero. En el post de hoy, intentaré hacer un resumen de los imprescindibles que visitar allí y algunas otras cosillas y consejos para vuestro viaje. ¡Vamos allá!


Luna de miel en Cuba. Parte 2. Mis imprescindibles.
Foto de Su Ar


En el post del viernes pasado os di una serie de consejos y recomendaciones a tener en cuenta antes de viajar a Cuba. Os pongo a continuación el enlace por si queréis recordarlo.



En el de esta semana os contaré los lugares que visité durante mi estancia en La Habana, con mi listado correspondiente de imprescindibles y algunos consejillos y recomendaciones para vuestra estancia en La Habana y Varadero.

LA HABANA

El aeropuerto es un poquitín desastre. Estad atentos a las maletas y a la cinta de equipaje. Prestad atención porque a veces las maletas están arrinconadas por algún sitio o las van descargando de varias veces cuando parece que el vuelo ha terminado de descargar todos sus bultos.

El Hotel. Nos quedamos en el Tryp Habana Libre. Uno de los principales hoteles de La Habana y está muy bien ubicado. Teníamos los traslados incluidos desde el aeropuerto al hotel y viceversa, así que todo fue sobre ruedas. Antes que nada, no vayáis con muchas expectativas con respecto a los hoteles… Un cuatro estrellas en La Habana no tiene mucho que ver con los hoteles de 4 estrellas que encontramos en Canarias, Baleares y otros lugares de las costas españolas. Si bien el hotel estaba bien y las habitaciones estaban limpias y eran espaciosas (y el personal muy amable), el mantenimiento de las habitaciones, instalaciones en general, y los servicios ofertados, están algo por debajo de lo que esperamos en España de un hotel de igual categoría. Dicho esto, en el hotel estuvimos bien hospedadas, dormíamos genial (con aire acondicionado y absoluto silencio) y teníamos el desayuno incluido. 


Vista de La Habana desde el Tryp Habana Libre

El transporte. Como éramos un grupo numeroso (8 personas), llevamos un guía apalabrado desde España. Él se encargaba de buscarnos el transporte (habíamos pedido una furgoneta o similar). Como éramos tantas personas, no podíamos hacer uso de bicitaxis ni cocotaxis. En Cuba podéis encontrar los taxis oficiales (o los que tienen licencia del Estado, que suelen ser amarillos y negros, o bien, tienen el cartel de taxi visible), otros son tipo "almendrón o almendrones", llamados taxis particulares, que son los vehículos clásicos americanos/extranjeros que aún quedan en Cuba y ofertan traslados a los turistas, y una tercera opción, otros taxis totalmente "furtivos". En los dos últimos no suelen disponer de aire acondicionado ni cinturones de seguridad y otras comodidades. Nosotros contratamos un taxi del Estado tipo furgoneta para los tres días que íbamos a pasar en La Habana, durante doce horas a nuestra disposición y venía a costar 240 CUC al día (éramos 8, pues 30€ por día y persona) que, viendo los precios que cobraban por trayectos cortos, nos merecía la pena. Si queréis nuestro contacto en Cuba, escribidme al correo del blog y os lo paso. Si no estáis interesados en un vehículo tan grande, el conductor que nos llevó a nosotros puede contactar y buscar para vosotros un conductor y vehículo que se adapte a vuestras necesidades. De resto, como os advertí en el primer post sobre Cuba, tendréis que apalabrar el precio antes de cada trayecto (el taxímetro jamás lo vi encendido) y, lo normal, para moverse dentro de La Habana, es pagar de media entre 5 y 10 CUC, pero no más (pensad que son dólares y eso os hará pelear un poco más el precio). 

Qué ver y qué hacer. Aunque llegamos un miércoles, fue un día perdido, llegamos muy tarde. Por tanto, sólo tuvimos tres días para disfrutar de La Habana. De nuestros días allí, os paso un listado de imprescindibles para que los tengáis en vuestra lista.

Museo de La Revolución. Si queréis conocer la historia reciente de Cuba, cómo surgió la revolución y cómo se derrocó el régimen de Batista, con el Ché liderándola, para dar paso a la era de los Castro -que aún perdura en nuestros días- este museo es visita obligada. Creo recordar que la entrada son 6 CUC.



Instantáneas del interior y exterior del Museo de La Revolución

Patear La Habana Vieja. Patrimonio de la Humanidad. La Habana Vieja está delimitada por distintas plazas: Armas, de San Francisco, la Vieja, la del Cristo y la de la Catedral. Lo ideal es patear y disfrutar de sus calles y sacarse fotos con todo lo que vayamos descubriendo (algunas fotos, como la tomada junto a la cubana típica ataviada con ropa tradicional y fumando un puro se cobra -el que avisa no es traidor-).



Tomarse un mojito en "La Bodeguita Del Medio". Uno de los locales indiscutibles. Pequeño pero de buen ambiente, con música en directo. Nombrado y admirado por el propio Hemingway. A mi, particularmente, no me pareció ni de lejos el mejor mojito que he tomado, pero tenía que probarlos sí o sí (cuestan creo recordar 5 o 6 CUC, cada uno). Por fuera, aguarda un señor mayor, toda una institución en el local, que si le hablas un poco de tu vida, te escribe en su máquina de escribir una poesía/canción hablando sobre ti (por la que luego debes comprar a cambio su CD, je,je).







Imagen del interior de La Bodeguita del Medio

Entrar en La Catedral. En la propia Habana Vieja. ¡OJO! Hay que taparse brazos y piernas para entrar en ella y visitar su interior.

Posar para una foto junto a un "almendrón". Los típicos coches coloridos y antiguos americanos/extranjeros que aún perduran y recorren las calles de Cuba. Digo posar junto a uno de ellos, porque posar por fuera del coche es gratis. Si te apoyas o te subes a alguno para tomar una foto debes dar una propina al conductor.




Posando en La Habana con estos vehículos clásicos de peculiares colores.

Comer en algún "paladar". Los paladares son casas particulares donde se permitía dar de comer a visitantes y cobrar por ello. Últimamente se ha regulado bastante y en La Habana apenas quedan los paladares en su más sentido estricto (salvo en otras zonas de Cuba). Los paladares que visitamos eran más bien restaurantes. Hubo uno lugar donde comimos muy bien y a precio razonable en las calles próximas a nuestro hotel. Se llamaba "La Palia". Repetimos. Comimos muy bien. La mayoría de las comidas cubanas consisten en pollo o cerdo asado, acompañados siempre por guarniciones de ensalada (no tanto de lechuga, sino de col), frijoles y arroz blanco. El moro (arroz ya mezclado con frijoles), la vianda hervida (boniato similar a la batata que comemos en Canarias) y la ropa vieja (es más similar a la carne mechada que comemos en Canarias o Venezuela, no tanto a la ropa vieja como la entendemos en España). También son típicos los tostones, como en otras partes del Caribe y América Latina, pequeñas rodajas de plátano macho frito o rebozado, a veces, rellenos con otros ingredientes. Hacía tanto calor que bebimos agua casi todo el tiempo. Los refrescos y la cerveza son caros. Es típica la cola cubana, llamada "Tukola" y la cerveza "Cristal". El ron más típico es el Havana, tal cual lo consumimos habitualmente en España y particularmente en Canarias.


Imagen del Restaurante "El Cañonazo"
Imagen de "La Palia"

Cristo de La Habana y sus vistas. Desde su ubicación podéis sacar bonitas instantáneas de La Habana.


Imagen del Cristo de La Habana

Entrar a la Casa Museo de "El Ché". Casi al lado del mirador donde se encuentra el Cristo de La Habana, la entrada cuesta 6 CUC. No es la casa donde vivía exactamente "El Ché" pero sí desde donde estuvo quedándose junto a otros "arquitectos"de la revolución.

Visitar la Feria de la Artesanía. No compréis en otras tiendas de souvenirs, aquí encontraréis prácticamente lo mismo y más barato. En la Feria de Artesanía encontraréis de todo y podréis regatear. Cuadros preciosos, bisutería típica, sombreros, souvenirs, artesanía hecha con madera, coco, semillas,...


Feria de Artesanía en su interior

Presenciar algún espectáculo como el del Tropicana. Llevad las entradas compradas desde España. Se pueden comprar en su web y se paga con tarjeta de crédito. Podéis comprar sólo el espectáculo o acompañarlo de una cena. Consejos: la cena no es nada del otro mundo (dejaba bastante que desear), pero si la pagáis, llegad temprano, antes de las 9 de la noche, porque el espectáculo comienza a las 10 y os lo perderéis, además que tenéis que ubicaros en mesas que permitan ver bien el espectáculo. Dicho esto, hay que saber que piden 5 CUC adicionales a la entrada para poder hacer uso de móviles y cámaras durante el espectáculo. Merece la pena y hace un recorrido por toda la música tradicional cubana y algunos otros temas. A la salida, como siempre, tocará negociar el precio del taxi.

Espectáculo en La Habana en su recinto cerrado (por lluvias no pudo ser al aire libre)

Salir a bailar y disfrutar de la música en directo de locales de La Habana como "La Fábrica del Arte" o "La Casa de la Música". En Cuba se sale temprano. Normalmente, los locales ya están bien sobre las 11 y 12 de la noche (no como en España) y la mayoría cierra a las 3 de la mañana. Suelen cobrar entrada (sin derecho a consumición). La Casa de la Música suele ser más cara 10-15 CUC y la Fábrica del Arte más económica. Parte de la gente permanece sentada y disfruta de la música en directo. Otros prefieren arrancarse y bailar alguna pieza.

La Plaza de la Revolución y zona nueva de La Habana. La zona de los ministerios, aguarda en sus fachadas los perfiles de los líderes de la revolución. Foto obligada.


Panorámica de la plaza y los distintos Ministerios y otros.

El Capitolio. Se encontraba en obras durante nuestra visita pero es una construcción impresionante, parece sacada de contexto y llevada a La Habana.

La Universidad de La Habana. Uno de los pilares en Cuba, junto a la Sanidad. La educación universitaria en Cuba es gratuita para los cubanos y disponen de buenas instalaciones, merecedoras de una visita. 


El Cementerio de La Habana. No entramos, pero merece la pena pasar por la zona y echar un vistazo. Una necrópolis que sobrecoge y es enorme.

El Hotel Nacional y sus trincheras, donde se esconde la historia de la crisis de los misiles. Un hotel que alberga en su interior historia cubana. Visitamos sus instalaciones, su paseo de la fama y sus jardines que albergan trincheras, donde te narran la visión cubana de la crisis de los misiles.

Sentada en un banco ubicado sobre las antiguas trincheras (Hotel Nacional)

Degustar un daiquiri en "La Floridita" y sacarse una foto junto a la estatua de Hemingway. Hemingway decía "mi mojito en La Bodeguita y mi daiquiri en La Floridita" y así hicimos. Tampoco fue el mejor daiquiri que me he tomado, pero es un clásico de La Habana. Música en directo y buen ambiente. Nos libramos de un chaparrón que caía en el exterior.

Fachada de La Floridita

Recorrer el Malecón y dar un paseo. Es un paseo marítimo enormeeee que recorre la Habana de lado a lado. Merece la pena dar un paseo cuando baja un poco el calor, para la puesta de sol y tomar unas cuantas fotos de la costa de La Habana.

Imagen de la vista desde el Malecón al atardecer.

Dar una vuelta por el bosque de La Habana. Nunca pensé que Cuba fuera tan verde. A poca distancia del centro de la ciudad disponen de un bosque verde y precioso. Justo cuando estábamos allí, había una pareja de recién casados, vestidos de novios, sacándose las fotos junto a su fotógrafo. El lugar es bonito, pero tened cuidado con las picaduras de insectos y sabed que os podréis encontrar restos de rituales de santería, la religión afrocubana que se profesa en Cuba, entre otras.

Puente de acceso al bosque

Escuchar y presenciar el cañonazo de las 9 de la noche. Patrimonio Cultural de Cuba. La ceremonia del "cañonazo" recrea un desfile militar con atributos y técnica de la etapa colonial, y concluye con el disparo de una salva desde uno de los cañones ubicados en la Cabaña, justo a las nueve de la noche. Hay que ir un poco más temprano para poder pillar un sitio y verlo bien.

Visitar una fábrica de tabaco y comprar algunos puros habanos para regalar. Si queréis conocer de primera mano cómo se fabrican los famosos puros cubanos, tendréis que visitarla. No recuerdo si la entrada costaba 10 CUC. Podréis comprar en su tienda el tabaco, puros, ron y café cubano que necesitéis. Recordad que el tabaco y los puros sólo se pueden comprar en este tipo de fábricas o en lugares autorizados para ello, nunca en la calle.

Hacer alguna excursión a las afueras de Habana. Viñales nos quedaba algo lejos (las distancias en Cuba son bastante considerables, no las subestiméis) así que visitamos Las Terrazas. Visitamos los antiguos cafetales cubanos y vimos los molinos antiguos de café, donde los esclavos molían el café que luego se trasladaba hacia la ciudad. En la zona hay un río, que a su paso forma cascadas donde se puede ir a pasar el día a hacer un picnic y darse un baño.

Las Terrazas

VARADERO

El Hotel. Nos quedamos en el Be Live Turquesa Varadero. Un 4 estrellas en régimen de todo incluido. Extiendo el comentario que hice de los hoteles en La Habana a Varadero. La playa es espectacular y el personal amable, pero la falta de mantenimiento de las construcciones e instalaciones se nota. La piscina es pequeña, aunque la playa la suple con creces. Las playas son espectaculares, incluso es agradable bañarse en ellas de noche. Hay muchos bichos e insectos (reitero la necesidad del repelente, no lo olvidéis). La comida del buffet no era variada, se repetían mucho y llegaba a cansar un poco. Por lo que pudimos comentar en común en el grupo, otros resorts del Caribe y Riviera Maya le llevan ventaja a Varadero, pero ya os expliqué en el primer post que también las circunstancias de Cuba respecto al resto de lugares y la carencia de determinaos productos y servicios se acaba notando. Aún así nuestra estancia fue gratificante, descansamos y nos relajamos. Cargamos las pilas necesarias para finalizar nuestras vacaciones antes de llegar a España.


Foto de Su Ar

El transporte. Los traslados ya los teníamos incluidos pero, para moverse desde el Hotel al centro de Varadero y viceversa, es mejor tirar de taxis, teniendo en cuenta lo que ya os he advertido sobre negociar los precios previamente.

Qué ver y qué hacer. Básicamente hay que disfrutar de las playas y las actividades que ofertan los hoteles. Puede visitarse el centro de Varadero y salir por allí alguna noche. Las cuevas y pintadas de Matanzas son típicas de visitar (pero eso ya depende de las ganas que tengáis de visitar y ver más cosas). Contratamos una excursión para visitar un Cayo, a bordo de un catamarán. Visitamos Cayo Blanco (aunque hay otros muchos cayos que visitar). Pudimos nadar con delfines y hacer snorkel, aunque para ser sincera, he practicado snorkel en sitios más espectaculares o que me han llamado mucho más la atención, en Canarias, sin ir más lejos. Cuando llegamos al Cayo, almorzamos tipo buffet, donde la comida es variada y también había langosta (es algo distinta a la que conocemos en España). Estuvo muy bien. Un rato en la playa del Cayo y luego de vuelta hacia Varadero. Nos gusto mucho y la disfrutamos a tope. 




Espero que os haya gustado mi particular visión de mi paso por La Habana y Varadero. Y vosotros, ¿os vais a Cuba de luna de miel? ¡Feliz Semana!

4 comentarios

  1. Hola! Voy a Cuba este verano, me ha encantado el post y me ha surgido una duda referente a lo de nadar con delfines. He visto que varias ofrecen lo de "nadar con delfines" pero en algunas no se si te dejan directamente interaccionar con ellos, otras si que lo especifican.

    ¿Sabes si las que pone nadar y no especifica interactuar, permiten estar con los delfines como la foto que tu enseñas?¿Cual contrataste tu?

    Gracias anticipadas,

    Un saludo.

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    Respuestas
    1. ¡Hola! Cuba es un destino auténtico y con mucho encanto. Seguro que te gusta :)
      Nosotros no contratamos una excursión expresa para nadar con delfines sino que en la excursión de camino al Cayo, nos ofrecían hacer snorkel y también la actividad con delfines. Contratamos la excursión con el turoperador en el mismo hotel, Travelplan. En el hotel también ofrecían las mismas excursiones y puedes preguntar a unos y a otros e intentar ver cuál te sale más a cuenta.
      Pedimos pagar en euros (para no estar cambiando más dinero) y no hubo problema.
      En nuestra actividad, aunque estás en el mar, son espacios perimetrados, los delfines no están en libertad (cosa que me dio un poco de pena). Te presentan a los delfines y puedes interactuar con ellos (les acaricias la barriga, te dan un beso y te puedes sacar una foto al final con ellos). Es cierto que no nos incluía el nadar con ellos (como se ve en otras excursiones que los delfines te levantan por los pies o te agarras a ellos y te pasean...) Podías pagar allí un poco más y hacerlo, o bien, tenerlo contratado el desde el principio.
      No sé a dónde te llevarán a ti pero a mí me dio un poco de sentimiento por los delfines, los vi un poco "acosados" en general por los turistas y es algo continuo, sin descanso.
      Si puedes evitar ponerte crema en la cara o en las manos o productos cosméticos cuando vayas a interactuar con ellos mucho mejor. Son sensibles y algunos, precisamente del contacto con los humanos con los productos que nos ponemos les podemos causar daños en su delicada piel. Por lo demás, seguro que la actividad es una pasada y la disfrutaras mucho, mucho.

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  2. Que guayyyyy!! Me sirve de muchísima ayuda ambos post! Nosotros hacemos Nueva York-La Habana y Varadero! Ansiosa estoy!

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    1. Muchas gracias :) Es cierto que cada uno siempre vive los viajes a su manera aunque espero que te sea de utilidad durante tu estancia allí. Seguro que lo pasáis genial. Nueva York es impresionante y Cuba me encantó ;)

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